Historias del día a día de infans

Quien ayuda tiene un tesoro

Lo que aprendemos de los que viven por los demás.

Historias del día a día de infans

Quien ayuda tiene un tesoro

Lo que aprendemos de los que viven por los demás.

En una de las entregas que realizamos en la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario (Batán), conocimos a la hermana Adela. Había ido a echar una mano para preparar los alimentos que se entregaban esa tarde a las familias necesitadas que atienden desde allí; aunque ella normalmente no está en esta parroquia, ese día faltaban voluntarios y la necesitaban.

No nos conocíamos y cuando nos vio llegar con el cargamento de pañales, leche, potitos, … no salía de su asombro, no entendía de dónde salía todo eso, que calificó de ¡¡¡un tesoro!!!

Enseguida nos presentamos, y cuando acabamos de explicarle qué hacía Infans y lo que estábamos consiguiendo gracias a la ayuda de gente como tú, simplemente contestó: «el Señor sabía que yo debía estar hoy aquí ayudando a preparar alimentos para encontrarme con vosotros”.

Resulta que la hermana Adela, junto con otras 5 religiosas (misioneras de María Mediadora), llevan una guardería en una zona muy humilde de Villaverde. 

Unos días después, nos acercamos a Villaverde para conocer a la hermana Cristina, conocer la guardería, y el trabajo que realizan cada día. Nos enseñó la guardería, nos contó los retos que tienen cada día, la necesidad de ayuda constante para poder seguir ayudando a esos bebés y niños, y tuvimos la suerte de conocer a algunos de los 76 bebés y niños que atienden, desde los 3 meses y medio hasta los 3 años.

Es un barrio en el que las familias no tienen muchos recursos, en la guardería atienden muy bien a los bebés y les dan de comer, con lo cual tienen lista de espera de unas 30 familias con bebés menores de 1 año y de 50 hasta 3 años. Reciben ayuda del banco de alimentos y alguna otra ayuda puntual, pero no tenían ayuda para los pañales, toallitas, crema,… AHORA GRACIAS A INFANS YA SÍ!!

Así que, unos días después, hemos vuelto a Villaverde para llevar nuestra primera entrega a la hermana Cristina. Menuda Alegría cuando nos vió llegar con el cargamento de pañales. Estaba feliz solo con pensar la sorpresa que se iban a llevar las madres al recoger los alimentos que les reparten y ver UN PAQUETE DE PAÑALES!! para sus bebés. 

Poder conocer la historia de la hermana Adela, de la hermana Cristina, de su guardería y de lo que allí están consiguiendo cada día, fue increíble. Todo muy sencillo pero lleno de sonrisas y gran ALEGRÍA … ¡¡nosotros sí que nos llevamos un verdadero tesoro!!